viernes, 13 de noviembre de 2009

Joaquín Sabina Vinagre y Rosas


El próximo martes diecisiete sale a la venta el esperado disco de Joaquín Sabina, vinagre y rosas. El Sabina ha ido dejando retales de su vida en 21 discos, tres de ellos recopilatorios, esto es algo que habrá que empezar a reconocer y agradecer muy en serio viendo la dirección que ha tomado la industria musical en estos últimos años, en los que los que manejan el cotarro se han empeñado en vendernos por buenos a artistas mediocres, tirando a malos o muy malos, y por muy buenos a artistas normalitos, no solo en lo que a interpretación se refiere, también en cuanto a la composición, por no hablar de la literatura musical de estos últimos tiempos. Lo cierto es que nos han tratado de tatuar en el cerebro el nombre de un montón de cantantes, pero apenas han salido a la palestra cantores… y ya lo dice la canción, si se calla el cantor... Joaquín Sabina es un cantor.


Vinagre y Rosas llega después de cuatro años desde la publicación de su exitoso Alivio de Luto, si no recuerdo mal, porque leo en diferentes medios que su anterior disco ha sido 19 días y 500 noches… Este nuevo trabajo del artista ha sido producido por sus habituales compañeros de viaje, Antonio García de Diego, Pancho Varona y por José A. Romero. Joaquín Sabina no se ha quedado solo ante el peligro ante el folio en blanco en esta ocasión, sus textos son fruto de una colaboración estrecha con Benjamín Prado, quien comparte talento con el artista en 10 de las 14 canciones del disco. Sabina comenta que estaba un poco seco de ideas debido a una casi feliz vida familiar, así que se recogió en Praga en compañía de Benjamín Prado quien pasaba por una depresión con origen sentimental para protagonizar “un matrimonio sin sexo, como todos los matrimonios” con el poeta. Luis García Montero y Violeta Parra participan en la literatura de otras dos canciones.

Las canciones de este Vinagre y Rosas no sorprenderán a nadie, y no lo digo desde la perspectiva negativa que esto supone en la mayoría de los casos para la mayoría de los artistas, son canciones Sabineras, para los Sabineros, atesoran la misma calidad que las mejores, y eso a estas alturas no resulta sencillo de conseguir. Y no esgrimimos este argumento por ser complacientes con Sabina, ni es tampoco que se nos vea el plumero, no le hacemos la pelota como estamos viendo en algunas de sus entrevistas promocionales (aunque se lo ha ganado y merece un poco de peloteo) , no hace ninguna falta, lo que sucede es que mejorar es prácticamente imposible cuando atesoras una capacidad creativa como la de Don. Joaquín y tienes ya tus primaveras… bueno, salvo que te apellides Waits o te hagas llamar Dylan, pero esos dos son casos aparte. A Sabina hay que agradecerle que no baje el pistón y mantenga su nivel, un nivel muy alto. Seguro será una rosa en el vinagre de las radiofórmulas.

En este trabajo de Joaquín Sabina nos encontraremos con colaboraciones como las de pereza, que firman la composición del primer single Tiramisú de Limón, además, participan en el video promocional de esta canción, rodado en el mercado de frutas, Pereza también participa en Embustera. Escucharemos también voces como la de Serrat y la del futbolista Guti (en Tiramisú de Limón) , Sabina ha comentado sin embargo y ente risas que ahora es del Alcorcón.

Está insistiendo mucho el maestro en el miedo que le producen las giras, posiblemente por la gran responsabilidad que le produce el escenario, así que ha anunciado su retirada de los grandes espacios, esta gira es la última que hará en grandes recintos, afirma además que si la realiza es solo por sus seguidores, así que ya saben, si quieren ver un concierto de Sabina a lo grande, esta es su última oportunidad, para ello sería una buena elección el concierto que ofrecerá en el Madison Square garden, será la primera vez que pise ese escenario, también la última. Si le entristece leer estas líneas, no lo haga, seguro que en pequeños teatros y clubs el público asistente a sus conciertos saldrá ganando, suele ser así, de verdad. Seguro que no pasará usted un mal momento escuchando en la intimad de un club canciones como Princesa, Ruido, A mis cuarenta y diez, Por el Boulevar de los sueños rotos, o Ahora que… sobre todo si las interpreta el mismo Joaquín Sabina, ¿a qué no?

Vamos a dar también nuestra dosis de vinagre con una reflexión. Será qué ese temor e inseguridad que Sabina nos muestra, y que por supuesto desconocemos si es deliberada o no, le ha llevado a incorporar un par de cortes del disco con la participación activa y notable de Pereza, y quizá también a anunciar su retirada de los grandes escenarios antes de su gira, cuando hacerlo después sería asombrosamente elegante, además de indicativo hacia la figura del autor, ya que ¿Quién tiene la capacidad y el valor de permitírselo?. Nunca sabremos si ha sido algo espontáneo, fruto de la casualidad o si por el contrario es una estrategia, y no lo sabremos porque seguro que Sabina cumplirá su palabra y no regresará a los grandes escenarios, salvo por alguna colaboración u homenaje, imaginamos… así que qué importa, compraríamos igual nuestras entradas. Por supuesto.

El 20 de noviembre comienzan sus conciertos, en Salamanca, y durante un año y medio visitará diferentes países, Perú, su querida Argentina, México… en España, que sepamos por ahora, ofrecerá conciertos, además de en Salamanca, en Madrid, Vigo, Zaragoza, Valencia, Pamplona, San Sebastián, Bilbao, Roquetas de Mar (Almería), Córdoba, Barcelona, Granada y Málaga